Inocencio Medina Vera (1876-1918)
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Nació en 1876 en Archena, hijo de Miguel Medina Luna, el popular maestro, y de la también maestra, Pilar Vera Medina. Estudió dibujo y pintura en Murcia.
1893. Marcha a Madrid, con una beca de la Diputación Provincial para estudiar en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando.
1896. Regresa a Murcia y Cartagena, en donde colabora con ilustraciones y escenografías teatrales para la obra de su primo, el poeta de la huerta, Vicente Medina.
1899. Medalla de Honor en la Exposición Nacional de Bellas Artes por su cuadro "Dar de beber al sediento".
1900. Colabora con el pintor Antonio de la Torre en la decoración del murciano Teatro Romea, después de su incendio.
Luca de Tena le llama para colaborar en Prensa Española realizando ilustraciones para ABC y Blanco y Negro. Sus magníficas portadas le dan prestigio y fama. También colabora en "La Esfera", "Mundo Gráfico", "Alegría", etc. Ilustra cuentos y novelas de los mejores escritores en las revistas "Contemporáneos", "El cuento semanal" y "Madrid cómico" que dirige Clarín.
1904. Consigue la tercera medalla en la Exposición Nacional, compartida con Romero de Torres, Hermoso y Labrado. Concursaban Sorolla, Regoyos, Beruete, Nonell, Pinazo, Rusiñol, Sotomayor, Ramón Casas, Degraín,...
Mantiene buena amistad con el torero Juan Belmonte, con el que viaja a muhas plazas y corridas, y del que obtiene dibujos en vivo, en directo, durante las faenas del genial torero, maestro y amigo.
1906. Con el cuadro "Bautizo en la Huerta" obtiene la Segunda Medalla de la Nacional de Bellas Artes. Esta obra fue adquirida por la Infanta Isabel, hermana de Alfonso XII.
1911. Expone en el Salón Vilches de Madrid.
1912. Se traslada a Buenos Aires (Argentina) contratado como Director Artístico de la revista "La Semana Universal". Expone en el Salón Costa bonaerense. En Argentina alcanza fama como retratista, pintando para la alta sociedad del pais. El Museo de Arte Moderno de Madrid adquiere su cuadro "La Romería de San Eugenio".
1914. Regresa a España. Expone en el Salón Vilches con auténtico éxito.
1915. Vuelve a Buenos Aires. Expone en la Sala Witcomb, repitiendo su reciente éxito en Madrid.
1917. Vuelve a España e inmediatamente -por tercera y última vez- a Argentina, en donde vive con su primo, Vicente Medina, al que ilusta varios de sus libros.
1918. En el mes de agosto regresa a España, enfermo. El día 28 de octubre muere en Archena, su pueblo natal.


José Palazón Perea
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Más conocido como "el Chalero", José Palazón, mi padre, fué el precursor de una saga de pirotécnicos ubicados en Archena y que han alcanzado renombre internacional, siendo famosos los castillos de fuegos artificiales que se disparan en las fiestas del Corpus en la falda del Ope.

A la derecha, el Escudo de Armas del apellido Palazón

 


José López Guardiola
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Pintor, enmarcador de cuadros, quiosquero y posteriormente propietario de la primera imprenta de Archena. La calle adjudicada a este querido vecino, donde él residía, es conocida también como C/ de la imprenta.


 


Juan José Marco Banegas (1872-)
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Hermano del primer propietario de la prestigiosa confitería "Marco". Completó sus estudios eclesiásticos en la Universidad de Roma y la Pontificia de Granada. Fue deán del convento de las Claras en Murcia, Canónigo penitenciario de la Catedral de Madrid y Canciller-secretario del Obispado de Madrid-Alcalá.
Creó una institución que se encargaba de entregar una dote a las huérfanas y personas más necesitadas que se casaban en Navidad. Su hermano pequeño Alfonso fue el fundador de la prestigiosa confitería “Marco”.
En 1910 embarcó hacia Argentina en un barco en el que también viajaba la Infanta Isabel “La Chata” (hermana del rey Alfonso XII) para asistir a los actos de conmemoración del centenario de la Independencia de Argentina; en ese viaje aprendió el oficio de repostero. Continuó su viaje en Filipinas y tras una estancia en Barcelona, don Alfonso Marco se instaló definitivamente en Archena, montando la actual Casa Marco en 1917 que pronto se especializó en merengues y baño de tartas y especialmente en los afamados “cordiales”, que actualmente sus nietos continúan elaborando artesanalmente.

José García Marco (1899-1868)
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Hijo de Pedro García Martínez y Francisca Javiera Marco Martínez; nieto de por vía paterna de Pedro José García Banegas, miembro de la familia de José Banegas y Ruiz de Alarcón, alcalde de Archena durante los años 1848, 1852 y 1854.
   Según la placa de la calle a la que está dedicada, José García Marco fue laureado por la Real y Militar Orden de San fernando. La causa por la cual fue distinguido con la decoración fue la célebre batalla del Zoco el Arbaa en el término de Xauen (Marruecos), cuando ostentaba la graduación de sargento de Ingenieros. Gracias a su actuación se salvaron los hombres de su unidad, al cubrirles la retirada. La concesión de la citada condecoración fue publicada en R.O. de 15-6-1934.

(Datos facilitados por  José Balsalobre jbalsalobret@nexo.es quien informa que los mismos le han sido proporcionados por la "Fundación Licenciado T. López de Molina y Banegas".

Mario Spreáfico García (1883-1938)
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Nace en Sidi Bel-Abbes, a unos 50 km. de Oran(Argelia), el doce de abril de 1883. Son sus padres: D. José Spreáfico, Médico-Cirujano, que ejerce su profesión en Archena y en el Balneario. Dña Dolores García, caritativa Sra. de profundas convicciones cristianas. Es, pues, D. Mario, heredero de las cualidades profesionales de su padre y de los laudables sentimientos de su madre.
Estudia en la Universidad de Sevilla, la carrera de Medicina. Su abuelo paterno, es italiano, liberal y garibaldino, y por su ideología política, es condenado a muerte. Si analizamos la ascendencia de D. Mario, no nos puede extrañar, su comportamiento profesional, moral y político.
Si D. Mario destaca como un buen Médico y Cirujano, donde brilla con luz propia, es en sus sentimientos humanitarios. Citar los casos en que practicó esta virtud, se haría una lista interminable. Todavía viven personas que podrían atestiguar cuanto afirmamos. (En la foto de la izquierda, D. Mario Spreáfico, a la derecha, junto a D. José Alcolea Lacal).
En los años treinta, un grupo de amigos y agradecidos pacientes, acuerdan fundar un modesto Sanatorio (en la imagen de la derecha el Sanatorio y al fondo el Castillo), mediante cuotas mensuales con el fin de que Archena tenga un establecimiento quirúrgico, donde D. Mario pueda operar a las familias modestas que no cuentan con suficientes medios económicos. Aquí ejerce su especialidad, atendiendo con toda solicitud a sus enfermos. Operación, tratamiento y asistencia, solían ser gratuitos cuando el enfermo no disponía de medios económicos.
D. Mario ejerció su profesión con verdadera dedicación: Acude presuroso a cualquier llamada de un enfermo: no le importa la hora, el lugar, el tiempo desapacible o el medio de transporte. A él, solamente le importa el enfermo. Magnífico ejemplo para quienes ejercen tan humanitaria profesión.Durante la cruenta guerra civil, D. Mario, no interviene en ninguna actividad política.
Pero, durante ese período, se establece en Archena un hospital militar, y D. Mario, es nombrado cirujano del mismo y, como es natural, sigue obrando con la misma humanidad que lo había hecho con los enfermos civiles. Jamás hizo ninguna discriminación de sus enfermos.Sin embargo, terminada la guerra civil, es detenido, juzgado y acusado de hechos muy dolorosos ocurridos en Archena, y condenado a 30 años de prisión. Los que presenciaron el juicio, verificado en la ciudad de Mula, salimos consternados de las injustas acusaciones de que fue objeto, del trato tan despiadado del Fiscal del Tribunal y del dolor moral que sufrió el condenado.
Recorre las prisiones de Mula, Cieza, Murcia y Valencia. En todas, sigue actuando en beneficio de los enfermos, ayudándoles en todo cuanto podía, hasta dándoles parte de su comida.
Es doloroso constatar, que un hombre cuya meta es luchar por el bien, la libertad y la justicia, la sociedad fanática e intransigente, le maltrata y condena a prisión injustamente.
Después de una labor ingente en su profesión, este hombre, que tanto ayudó a sus semejantes, termina en una situación económica muy lamentable. Los hijos de Archena, tienen con este hombre, una deuda impagable.

Juan de la Cierva y Peñafiel (1864-1938)
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   Político murciano. Alcalde de Murcia (1895). Diputado en numerosas legislaturas. Ocupó las carteras de diversos ministerios: Instrucción Pública (1904), Gobernación (1907) en cuyo cargo reprimió los sucesos de la Semana Trágica en Barcelona (julio de 1909), Guerra (1917), Hacienda (1919) y Fomento (1921 y 1931), ya en el último gobierno de la monarquía.

   Fué nombrado Hijo Adoptivo de Archena el 26 de julio de 1915 como agradecimiento por la creación de una estafeta de correos que se mantendría ya abierta todo el año y de la estación telegráfica. El político en el centro de la foto.

 


Enrique Salas Coll (1874-)
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   Natural de Palma de Mallorca vino joven a Archena donde se casó con una tía de Inocencio Medina y donde permaneció el resto de su vida, salvo su periplo argentino en compañía de los Medina. Arqueólogo aficionado fue, al parecer, el descubridor del célebre "Vaso de los guerreros", que malvendió tras una rocambolesca historia. Pintor y escultor realizaba todo tipo de manualidades, siendo ante todo, un virtuoso de la madera, autor del Cristo del Balneario y del Cristo Monte Calvario, el del popular descendimiento del Viernes Santo. Al menos un año realizó el montaje de varias fallas, pero la iniciativa no llegó a cuajar.


Miguel Medina Luna (1820-1898)
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Nació en Archena el 29 de septiembre de 1820, siendo sus padres Antonio Medina Solana y Lucia Luna Carpena: educado por sus padres y maestro en los primeros años de su niñez, se dedicó en su juventud al oficio de tejedor hasta los 28 años en que falleció el profesor de instrucción pública de Archena y el entonces alcalde José Banegas Ruiz le propuso se encargara de la escuela, vista su honradez y su amor al trabajo. No sabía por entonces otra cosa que leer, escribir y un poco de matemáticas. Puso tal empeño en cumplir con exactitud en el cargo que se le había confiado que a los dos o tres años la enseñanza en los niños del pueblo había adelantado grandemente, al mismo tiempo que él estudió lo necesario para examinarse de Maestro. Falleció el 16 de marzo de 1898.

   En el año 1913 el pueblo le rindió un homenaje y se realizó la estatuta que existe en el patio del colegio que lleva su nombre. La estatua fué realizada por el escultor Collan Valera.
 Bájate el árbol genealógico de los Medinas.

 


Antonio López Gómez: El maestro tintorero. (1926-1997)
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Encontrarlo de tertulia con sus amigos, paseando tranquilamente por el Carril o escribiendo «aunque sea en un papel de estraza», delante de un chato de vino, es una labor bien fácil para cualquier archenero que tenga el gusto del diálogo por el diálogo, o de leer al inmortal Miguel Hernández juanto al «Maestro Tintorero».
   Llamado cariñosamente por todos «el maestro», omitiendo lo que ha sido su profesión habitual de tintorero desde 1959, da lugar a confusiones sobre su verdadera pertenencia a la docencia. Maestro de escuela no es, título tampoco tiene, pero su sabiduría popular, su lenguaje y, sobre todo, el amor y el cariño que pone al hablar o escribir, le hace merecedor del apelativo con que es conocido en Archena.
   Nació un 27 de febrero de 1926 en la pedanía de Mudamiento (Orihuela) -que se besa con Rafal y se abraza con Callosa, Almoradí y Catral- hijo de Elías y Dolores, se casó en 1951 con su «Josefina», Josefa Gálvez, natural de Callosa del Segura. Como es «maestro» ayudó a traer al mundo a sus tres hijos: Josefina, Antonio y Saúl.
   En el año 1959, se instala en Cieza y en 1965 se viene a vivir a Archena, a la calle de Los Pasos e instala "Tintorería La Nueva".

(Del diario La verdad. 18 junio 1992)
El Maestro murió de forma sorpresiva el Sábado Santo de 1997.
 

... del Maestro Tintorero 

Yo jamás pisé un colegio, 
esto lo aprendí de tanto pisar la calle, 
ya que llevas la bella luz joven, 
corre,... no te duermas en el silencio; 
porque el silencio es mirar con oscuros cristales.
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Tú no conoces Archena.
 
Si la vieses cuando amanece... 
Es como el manto de la aurora, 
es tanto lo que la embellece 
que hasta el mar tiene celos de ella.
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Me pierdo en el ramaje de tu huerta, 
me pierdo en aquellos terreros del río, 
me pierdo en toda la floración tierna, 
¿sabes poeta lo que encuentro?... 
el sabor de tu aliento 
que poco a poco va alimentando tu pueblo. 
 

... de José Antonio Miñano 

Quiero  expresar el hondo sentimiento 
de mi alma afligida que triste llora, 
y si fuera posible con su lamento 
entristecer, las peñas y la aurora. 
Pronto te has ido querido maestro, 
que cerca estaba sin saberlo tu hora. 
Cómo y con su entramado tan siniestro 
te acechaba vil, la muerte traidora. 
Tú, el más fiero león, abatido, 
tú, el monte más alto, desplomado, 
tú, el del corazón más encendido 
y para siempre jamás, ya apagado. 
Antonio López, era ayer su nombre, 
"Maestro Tintorero" le decían; 
ahora se llama polvo este hombre 
que las buenas gentes tanto querían. 

.............. 

Ya veo sólo las calles de lamentos 
y avenidas cubiertas por los llantos, 
y ayes de dolores traen los vientos 
cargados de quejidos y quebrantos. 
Mas te aguardo por las calles de Archena 
-donde celebro haberte conocido- 
para que sean alivio a mi pena 
los aromas de tu verso encendido. 
 
 


 
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